PALS, RECINTO GÓTICO
En la cima de una colina, plantada en roca viva, la torre románica de Les Hores domina el recinto medieval de Pals. A sus pies, el pueblo se pega a la ladera envuelto por la muralla. Dentro, el dédalo de calles y callejones guarda casas góticas, con ventanales renacentistas, y deliciosos rincones restaurados con primor.
El nombre de Pals proviene del latín Palus, terreno pantanoso. Como en gran parle del Baix Empordà, antaño las marismas cubrían la llanura, y hoy, cuando arrecian las lluvias, todavía afloran antiguas lagunas.
La villa muestra Impecable su recinto medieval. Destino inexcusable, también se ha convertido en ejemplo a imitar. A su estela se han recuperado otros pequeños pueblos medievales del interior del Empordà, donde caserones fortificados, arcos góticos y ventanales renacentistas, soportales, torres e iglesias ofrecen una tranquila alternativa a la algarabía de las playas.
Este conjunto medieval ha sido merecedor de varios premios como el Premio Nacional de bellas artes en el año 1973, Premio Nacional de Bellas Artes y Turismo en el año 1980 y Medalla de Honor del Turismo de Cataluña concedida por la “Generalitat”, en el año 1986. Durante la Guerra Civil Española, el recinto gótico quedó totalmente destruido y no tenía ningún valor histórico-patrimonial, hasta que por medio de diversas subvenciones recibidas de particulares y de la Diputación de Girona, se hizo posible el proceso de restauración del conjunto medieval que se inició en el año 1984. El recinto se ha convertido en uno de los más visitados y mejor conservados de toda la comarca.